Si tienes entre manos un libro, una revista o cualquier otra publicación, sabes perfectamente que el contenido no lo es todo. Tan importante como lo que se dice es cómo se presenta. En ese punto, la maquetación editorial profesional marca la diferencia entre una publicación que se lee con placer y una que genera rechazo visual.
La maquetación editorial es el proceso mediante el cual se organiza y distribuye el contenido de una publicación —textos, imágenes, tablas, encabezados y otros elementos— dentro de un diseño definido. Aunque a menudo se confunde con el diseño en sí mismo, en realidad son dos fases distintas: el diseño establece los criterios visuales y el estilo; la maquetación los aplica de forma sistemática y precisa a cada una de las páginas.
Además de conocimiento técnico, una buena maquetación requiere disciplina, un dominio avanzado de software especializado como Adobe InDesign, y una comprensión profunda de la ortotipografía. Todo ello con un objetivo claro: que la persona lectora pueda concentrarse en el contenido sin que el diseño interfiera, sino que lo potencie.
A lo largo de esta guía encontrarás todo lo que necesitas saber sobre maquetación editorial: qué es, en qué se diferencia del diseño, qué softwares se utilizan, cómo es el proceso de trabajo y qué debes tener en cuenta a la hora de contratar a un profesional. Y si al finalizar tienes un proyecto en mente, más abajo encontrarás el formulario de contacto para solicitar presupuesto.
¿Qué es la maquetación editorial?
La maquetación editorial es, en esencia, la columna vertebral de cualquier publicación impresa o digital. Su función principal es integrar todos los elementos de una publicación —texto, imágenes, gráficos, tablas y elementos decorativos— en un conjunto coherente, legible y visualmente equilibrado.
Dentro del flujo de trabajo editorial, la maquetación ocupa una posición central: llega una vez que el contenido ha sido redactado y revisado, y el diseño visual ha sido definido. A partir de ese momento, el trabajo de maquetación consiste en aplicar esos criterios de diseño de manera sistemática a cada una de las páginas, capítulos o secciones de la publicación.
Es importante destacar que la maquetación no es una tarea mecánica ni automática. Al contrario, requiere de una toma de decisiones constante: cómo tratar una imagen que no encaja en el espacio disponible, cómo gestionar una viuda o un huérfano en el texto, cómo respetar las normas ortotipográficas al mismo tiempo que se mantiene la coherencia visual del diseño. Por eso, a pesar de que existen herramientas de automatización, la figura del profesional de la maquetación sigue siendo imprescindible en publicaciones de calidad.
Asimismo, cabe mencionar que el nivel de complejidad de la maquetación varía considerablemente según el tipo de publicación. No es lo mismo maquetar un folleto de cuatro páginas que una enciclopedia de varios volúmenes o una colección de libros de texto. En cualquier caso, los principios fundamentales —jerarquía tipográfica, retícula, márgenes y ritmo visual— son los mismos.
¿Qué publicaciones abarca el diseño editorial?
Diferencias entre diseñar y maquetar un libro
Uno de los conceptos que genera más confusión es la diferencia entre diseñar un libro y maquetarlo. Aunque ambas fases están estrechamente relacionadas y a veces las realiza la misma persona, en realidad responden a objetivos distintos y requieren habilidades diferentes.
Por un lado, diseñar un libro implica tomar decisiones de carácter conceptual y estético: ¿qué formato tendrá la publicación? ¿Cuáles serán los márgenes? ¿Qué familia tipográfica refleja mejor el contenido? ¿Cuál será la paleta de colores? ¿Cómo se estructurará la cubierta? En definitiva, el diseño establece la identidad visual de la obra.
Por otro lado, la maquetación es la fase en la que ese diseño se materializa página a página. Se recibe el texto ya revisado y se vuelca en la plantilla de diseño, aplicando de manera rigurosa los estilos definidos: el cuerpo del texto en un tamaño y espaciado concreto, los títulos de capítulo en otro, las citas en cursiva con un margen especial, las notas a pie con un cuerpo menor, etc. Además, se gestionan las imágenes, las tablas y cualquier otro elemento que deba integrarse en el texto.
En muchos proyectos editoriales, especialmente en publicaciones de pequeño y mediano volumen, la persona que diseña y maqueta son la misma. Sin embargo, en proyectos más grandes —como enciclopedias, colecciones de libros o revistas con tiradas regulares— estas tareas suelen repartirse entre distintos profesionales especializados.
- Define el formato y el tamaño de la publicación.
Elige la tipografía, el color y los estilos visuales.
Diseña la cubierta, portadillas y páginas especiales.
Establece los criterios de diseño del proyecto.
Requiere creatividad y visión conceptual.
Puede incluir o no la maquetación.
Aplica el formato definido a cada página.
Implementa los estilos tipográficos en el texto.
Vierte el contenido del manuscrito en las páginas.
Sigue los criterios de diseño de forma sistemática.
Requiere precisión técnica y atención al detalle.
Siempre sigue a una fase de diseño previa.
Software para maquetación de libros: Adobe InDesign, Affinity Publisher y QuarkXPress
Elegir el software adecuado es una de las primeras decisiones que debe tomar cualquier persona que maquete profesionalmente. Actualmente, existen varias opciones de calidad, aunque no todas son equivalentes en términos de funcionalidades o precio. A continuación, se presentan las tres principales herramientas, con sus ventajas e inconvenientes.
Adobe InDesign es, sin lugar a dudas, la herramienta de referencia en el sector editorial. Su dominio es prácticamente universal entre los profesionales que trabajan para editoriales, agencias de comunicación y estudios de diseño. Entre sus principales ventajas, cabe destacar la posibilidad de automatizar procesos complejos mediante estilos de párrafo y carácter, scripts y plugins especializados, lo que resulta fundamental cuando se trabaja con publicaciones de cientos de páginas.
No obstante, tiene sus inconvenientes: requiere una suscripción mensual a Adobe Creative Cloud y su curva de aprendizaje es pronunciada para quienes se inician en el mundo de la maquetación. Aun así, para proyectos profesionales de cualquier envergadura, sigue siendo la opción más recomendable.
Affinity ha conquistado una parte importante del mercado gracias a su gratuidad —se adquiere con una cuenta gratuita en Canva— y a su interfaz intuitiva. Es una herramienta verdaderamente profesional que permite realizar la gran mayoría de las tareas de maquetación con resultados de alta calidad. Resulta especialmente atractiva para diseñadores autónomos o pequeños estudios que buscan reducir costes sin sacrificar funcionalidades esenciales.
Sin embargo, todavía no alcanza el nivel de automatización de InDesign para proyectos muy complejos, y su ecosistema de plugins es considerablemente más limitado.
QuarkXPress fue durante años el software líder en la industria editorial antes de que InDesign lo desplazara. Hoy en día, sigue siendo una opción válida y potente, especialmente en entornos corporativos donde ya está implantada. Su interfaz resulta menos intuitiva que la de InDesign para quienes se acercan a él por primera vez, pero ofrece herramientas muy específicas para la gestión de publicaciones complejas y flujos de trabajo editoriales automatizados.
Desde mi experiencia, empecé utilizando Adobe InDesign y lo aprendí poco a poco, comenzando desde lo más básico (maquetando presentaciones de proyectos académicos), hasta lo más complejo (diseñar publicaciones impresas y digitales muy extensas).
Mientras fui estudiante decidí probar Affinity Publisher, pero no me llegó a convencer del todo el tener que dedicarle tiempo a aprender el funcionamiento de otro software que me ofrecía lo mismo que InDesign.
Recientemente, por necesidades laborales, trabajé con Quark XPress y mi impresión fue que cuesta adaptarse a la interfaz pero para maquetaciones complejas funciona bastante bien porque ofrece las herramientas necesarias.
Soportes de publicación editorial: impreso, e-book, en línea y audiolibro
Existen varios soportes para la publicación de un libro, siendo los más comunes:
Libros en Papel: Tapa Dura y Tapa Blanda
Es el más popular para las publicaciones de libros. Existen con multitud de acabados, pero los clásicos pueden ser de tapa blanda o tapa dura, encontrando de diferentes formatos, tamaños y acabados.
E-Books y Publicaciones Digitales
El libro electrónico hoy en día convive con el libro impreso, y es que cada vez más, se publican libros en versión electrónica, ya que es una forma cómoda y funcional de consumir libros.
Audiolibros: El Formato en Auge
Este soporte está en auge, ya que facilita el consumo de libros a aquellas personas que prefieran o puedan escucharlo.
Publicación en línea accesible
Este soporte simplemente consiste en publicar en una web o similar, el libro en un formato accesible (por ejemplo, PDF).
PUBLICADO POR
Raquel Perera es diseñadora gráfica e ilustradora canaria. Terminó sus estudios en la Escuela de Arte y Superior de Diseño Gran Canaria y desde el año 2022 lleva trabajando para diversas empresas de diseño y comunicación visual de Las Palmas de Gran Canaria. Su especialidad más destacada es el diseño y maquetación editorial, habiendo trabajado en numerosas publicaciones de todo tipo.
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